Mercado laboral
El paro juvenil en España: por qué seguimos en el doble de la media europea
Un análisis de las causas estructurales del desempleo entre menores de 30 años en España.

En el primer trimestre de 2024, la tasa de paro entre los jóvenes españoles de 16 a 29 años rozó el 28%, frente a una media comunitaria del 14,4% según Eurostat. No es un dato nuevo: España lleva más de dos décadas entre los tres países europeos con mayor desempleo juvenil, junto a Grecia e Italia. La pregunta relevante no es si el problema existe, sino por qué persiste con tanta tenacidad. La respuesta más fácil, y también la más incompleta, señala a la educación: España tiene una de las tasas de abandono escolar prematuro más altas de Europa, aunque ha mejorado notablemente desde el 31% de 2008 hasta el 13,7% de 2023. El abandono escolar importa, pero no explica por qué un joven con titulación universitaria tarda una media de 18 meses en acceder a su primer empleo estable. El diagnóstico más preciso apunta a la estructura dual del mercado de trabajo español: un segmento de trabajadores con contrato indefinido, elevada protección frente al despido y antigüedad consolidada, y otro segmento de contratos temporales encadenados, donde la rotación es altísima y la formación en el puesto es casi inexistente. Los jóvenes entran casi exclusivamente por la puerta de la temporalidad y muchos no consiguen cruzar al otro lado. La reforma laboral de 2021 ha reducido la contratación temporal en porcentaje, pero el acceso a la estabilidad sigue siendo más lento y más costoso para quienes se incorporan al mercado por primera vez. A eso se suma la escasa oferta de formación profesional dual de calidad: Alemania o Austria forman a un tercio de sus jóvenes en programas de empresa-centro educativo, frente al 6% en España. Cerrar esa brecha no es un ajuste menor: requiere financiación sostenida, implicación empresarial real y un cambio cultural que valore la FP al mismo nivel que el título universitario.
